Pages

  • Contacto
  • Home
  • Biblioteca Virtual
  • Scatha Store
facebook twitter youtube

Autores Perdidos

    • Home
    • Annette Alizée Blog
    • ScathaStore
    • Audiolibros
    Me perdí tantas veces a lo largo de la vida, me perdí en la soledad, la oscuridad y ahora vago por esta habitación pequeña de una sola ventana que es tapada por las mil cartas que dejé pegadas para que ni una sola luz asome su alma hacía mi.

    Me he perdido tanto en mi, ya no sonrió por lo mismo y he abandonado todo el amor que tenía a esta pluma que me regalaste en una tarde cuando caminábamos por el callejoncito que nos lleva al pequeño café que visitamos cada noche de viernes después del trabajo, creí que esas ganas de escribir mil cuentos para ti perdurarian aún si tú no estabas, pero vaya equivocación, hoy no puedo siquiera ver un pequeño cuaderno con nuestro símbolo de atrapasueños, los pequeños que pintamos alrededor de las paredes de la habitación que un día compartimos.



    Entrar a este lugar y estar rodeada de recuerdos me duele más que cada foto impresa en cada carta que redactadas con pequeños poemas porque éramos una constante competencia por ver quién podía escribir algo más bello el uno del otro. Siempre ganas porque hacías lo posible para robarme suspiros y anular mis palabras con un poco del amor que llegaste a sentir por mi, entrar aquí carcome todo eso que alguna vez juramos sentir pero ya no está, se quedó en las cartas, en los mensajes, en las dedicatorias de mil libros que intercambiamos con la esperanza de que algún día nuestro hijos leyeran esas pequeñas frases de amor del uno hacía el otro, cuando nos amabamos e íbamos contra el mundo por algo que todos decían no podía ser.

    Ahora solo veo un cuarto vacío, oscuro que apenas recibe un rato de luz de luna por las noches, dónde lo único que se ve es mi silueta en aquel vestido blanco que me regalaste, caminar y sentarme en el mismo tapetito de bordados que hicimos entre los dos, el de color azul, y abrir tus cartas tan bonitas que siempre terminan en un "te amaré toda la vida". Este pequeño cuarto con la cama tendida y las paredes manchadas de olvido, el guardarropa a la mitad porque es muy grande sin tus cosas, sin ti y todo el amor que hacíamos aquí y en algunas ocasiones por otros sitios de este pequeño lugar.

    Quisiera enviarte de regreso las millones de promesas pero está claro que cartas mías no quieres, querido. Déjame decirte que está noche sufro como en ninguna otra por esta carta que te escribo porque todo me recuerda a ti.
    Continue Reading
    En algún momento te preguntaste cuando tus libros dejarían de tener dedicatorias bonitas, dónde alguien te recordaba que le bastaba con tan solo ver tu sonrisa para sentirse tan bien con la vida...

    Hace poco comencé a hurgar en esa caja de cosas viejas que guardo debajo de la cama, dónde se encuentran los bonitos recuerdos; fotos, boletos del cine, cartas pequeñas y mensajitos que nos escribíamos en pequeños post it's, están también los moñitos de los regalos que me diste y un sin fin de sentimientos que emanan en mi en estos momentos pero sobre todo en esta caja se encuentran las copias de esas pequeñas dedicatorias que anotadas en cada uno de los libros que me regalaste.



    Y aún llevo conmigo en foto, la mejor de todas, la que con tan solo mirar de reojo sé que provenía desde tu corazón, dónde decías que te encantaría pasar una vida conmigo pero que el destino juega sucio y quizá en algún momento debíamos separarnos y cada quien ver hacia adelante con lo que teníamos el uno del otro.
    También tengo ese pequeño atrapasueños porque incluso varias veces soñamos con una vida al lado del otro, una vida donde todo era felicidad mientras estuviéramos tomados de la mano; en el parque, la avenida, el mundo en general.

    Tu elegiste el color del forro de la cajita, es azul porque recuerdo que es tu color favorito y a mi me encantaba ver tu sonrisa al verla porque decías que era tan importante para ti el que estuviera representada del color que te encanta y a mi me encantaba que supieras que te amé como a nadie en el mundo y como jamás en el mundo alguien más podrá amarte.

    Este pequeño libro rosa que venía envuelto en un papel morado, con la dedicatoria más hermosa, aquel en el que incluso te disculpaste por no tener una buena letra, que realmente no importó nunca, ese pequeño libro hoy está frente a mi y nuevamente no sé si será buena idea tomarlo y volver a revivir aquellos momentos en los cuales las cartas de amor y los paseos románticos por las noches caminando bajo la luz de la luna eran el significado más puro del amor más lindo que podrá existir.

    Estoy nerviosa, mis manos comienzan a temblar, el libro cada vez está más cerca, en mi mente cruzan tantos recuerdos y aquella ocasión en el que me detuviste al caminar, me hiciste cerrar los ojos, me diste un delicado beso y  de pronto sentí algo en la mano, envuelto en papel rugoso, abrí los ojos, era aquel libro que tanto esperé por mucho tiempo, el que vimos en el anaquel más alto de toda la librería y me le quedaba viendo fijamente porque sabía que nunca lo alcanzaría e hiciste como si hubieras ignorado todo eso... ¿Cómo supiste que quería ese libro? - Siempre sé lo que quieres - fue tu respuesta, y ese día lo demostraste con tan solo un simple momento hiciste que algo se quedará en mi mente y en mi alma para toda la vida y ahora en esta pequeña cajita que ambos armamos y espero que aún tengas la tuya, con aquellos recuerdos, fotos, llaveros y collares, con todo lo que representaba este amor.

    Y aún sin tomar el libro, sé que quizá lo que necesito en la vida es leer por última vez esa dedicatoria tan tuya, tan nuestra, esa que ya me sé de memoria, esa dónde juraste que la forma en que me amabas era de manera infinita y que era yo el amor de tu vida, quizá necesito leer una vez más aquella carta escrita en la primer página del libro más inesperado y que de amor trágico trata.

    Tomar el libro entre mis manos se siente extraño, una ausencia, una soledad inigualable, probablemente es porque a ratos te extraño o nomás cuando me asomo a este pequeño rincón de nostalgias... El libro se quedará un tiempo más aquí, seguirá en la oscuridad, aún no es momento de recitar tus palabras que viven ya en mi mente, aún quiero tener la incertidumbre de si en el momento en que lea todo ese pequeño poema, te acordarás de mi.
    Continue Reading
    Quisiera desaparecer, hundirme en lo más profundo del universo para no pensar en nada, en nadie. Me siento triste como las nubes de esta tarde, tan sola como el viento en las montañas, y ya no sé que hacer, cada día me he comenzado a sentir más desplazada y me ha entrado el miedo más grande de mi vida, estar sin él, que las promesas que me dijo se las haya llevado el viendo como si no tuvieran valor, y ahora mismo estoy llorando al creer que podría suceder y el "estaremos siempre juntos" solo vivirá en mi memoria.



    Quisiera poder volar lejos, a algún lugar donde solo este el viento, la nieve y yo, dónde cualquier cosa que ocurra no se sienta como una puñalada en lo más profundo de mi ser, donde pueda reír y que ría conmigo el eco, y baile al son de los copos al caer. Quisiera una vida con él, no sentir esos desplazos que quizá solo viven en mi imaginación o son tan reales, pero a veces siento no importarle al mundo, a nadie...

    Llevo tres días llorando en mi cama, preguntándome por ti, por mi, por la vida, por tus ojos, y aún no consigo respuesta suficiente para saber que las cosas en futuro estarán mejor. Tengo miedo de que la vida sea así, una triste mentira en donde parece que la felicidad está contigo y realmente estás solo, vacío, sin ganas de levantarte cada mañana. Hoy me ha costado más trabajo, y pensé, si quizá, solo quizá... Sería más sencillo dejar que todo termine, dejar que la vida termine porque hasta ahora solo son momentos de felicidad, pero no una felicidad entera, real.

    Quisiera que un día solo despertara y todo esto fuese un mal sueño y estuvieras conmigo para corroborarlo, que todo fuera una pesadilla y tomar tu mano, y saber que la felicidad es capaz de alcanzar, pero el mundo es de los realistas y no de los soñadores, y aquí estoy, cargando lastres que cada día se vuelven más grandes y en un momento ellos ganarán.
    Continue Reading
    El día que estuve a punto de perderte me di cuenta que te amaba de tiempo atrás aunque no tenía el valor de decírtelo, ese día me di cuenta que habías hecho por mi tantas cosas, incluso más de las que yo llegue a hacer por ti, ese día abrí los ojos y pude ver que siempre estando a tu lado la vida estaba en calma y el mundo se detenía.



    El día que estuve a punto de perderte supe que contigo es con la persona que quiero pasar el resto de mis días, que cada mañana quiero despertar a tu lado y verte dormir, poder tomar tu mano por las mañanas y cuando te despiertes sea la primer persona que ves y que sonrías porque este ahí, y que quiero pasar cada tarde de verano a tu lado viendo el cielo y contando como nos fue en el trabajo, mientras tu tomas un poco y yo escribo en un diario, y por las noches seas la última persona que vea ante de dormir, poder sentirte cada noche y saber que a pesar de lo ocurrido estamos juntos.
    El día que estuve a punto de perderte me di cuenta que eres la persona que tanto quise por mucho tiempo y que ahora que te he conocido eres capas de dejar el peor vacío en mi, pero que lloro cada que pienso en esa posibilidad y que me encantaría pasar el resto de mi vida a tu lado, cada mañana, todas las noches y volver efímeras las noches...
    Ese día me di cuenta que el amor cuando te toca sinceramente jamás podrás cambiarlo y que esa persona se llevará absolutamente todo lo que hay en ti y te dejará sin ganas de volver a amar y es ahí en el momento en que lo pierdes todo cuando te das cuenta de lo que tenías.
    El día que estuve a punto de perderte me di cuenta que te amo como a nadie más y que eres la personas que le dio sentido al amor.
    Continue Reading
    Llegó la lluvia nuevamente, pero está se sentía tan triste, tan diferente, se sentía fría como aquel día en que por última vez nos vimos para simplemente decirnos adiós y ahora cada que la melancolía vuelve a mi, viene acompañada de una severa capa de lágrimas que ruedan por mis mejillas y me hacen recordar que siempre vas a doler, como dolerá nuestra historia a la lluvia, a la luna, a mi alma.



    Recuerdo aquellas noches juntos en la cama cuando hablábamos de cómo había estado nuestro día y de lo bien que se sentía estar juntos, y me prometiste miles de veces que te quedarías a mi lado y que veríamos danzar las hojas en verano y caminariamos sobre la nieve todos los inviernos, que recuerdos tan llenos de promesas que aún sigo ingenuamente esperando a que vuelvas y las cumplas.

    Estoy aquí, como de costumbre, bajo mi ventana, bajo la sombra de la noche que me dice que ya no debo esperarte ni llorar a tu memoria, estoy aquí, viendo pasar ese pequeño y angosto río que recubre las calles y se lleva todo a su paso, y me gustaría que se encargara de llevar mi dolor con él y por una vez después de tanto tiempo poder sonreír, sentir que estar sin ti me hace bien... Pero las cosas no son así, desde que te fuiste sonriendo y juraste volver, te he esperado justo donde me dijiste que te encontraría nuevamente, sigo aquí como un niño esperando a que la vida lo sorprenda, y la única diferencia es que a pesar de haber vivido tanto contigo sé que no regresarás pero mi mente no quiere creerlo, me dice que siga observando pues en algún momento llegarás empapada con esos ojos color ámbar y tu sonrisa que me roba el sueño, que me roba la calma y la lluvia desatada por fin tendrá la calma que tanto quiere y cesará pues mis lágrimas también lo harán.

    Y aquí sigo, abrazando esa foto donde tú y yo nos dábamos nuestro primer beso, dónde juramos una vida complementandonos, y volteo y lo único que encuentro es el mismo triste escenario que me golpea desde aquella triste noche de verano, cómo esta noche y como las siguientes vidas. Pero quiero pensar que todo esto es pasajero y que en algún momento cuando la lluvia deje de soñar, llegarás a mi lado pues siento que ahora lo único que buscas es cubrirte de la tormenta y ver cómo poder escapar de ella y volver a mí, o quizá debería de ser yo quien vaya a rescatarte de esta noche, de estas falsas ilusiones y traerte de nuevo conmigo, a la vida, al amor y así podamos volver a ser felices.
    Continue Reading
    La noche jamás me había parecido tan indiferente, se siente tan extraña, como si quisiera reprochar algo que en otro momento se le juró y no sé si bien recuerdo pero ante ella juré alguna vez y dije que nunca quisiera volver a hablar de amor pues la luna se encargaba noche con noche de consolarme diciendo que el amor estaba afuera y me esperaba porque estaba destinada a encontrar a la persona más maravillosa, de esas que sólo son una en un millón. Y noche con noche dormía a mi lado hablándome sobre los días de mi futuro amado. Y deseaba preguntarle cuando lo conocería pero me conformaba con escuchar sobre él y el café de sus bellos ojos que ella decía que brillaban ante ella, cada que recordaba que había sobre él un cielo con estrellas.



    Y me decía que su cabello negro hacía juego con el fuego del mío, y que aún si quisiera no quererlo lo amaría incluso más de lo que amaré a alguien, pues ella y las estrellas veían algo especial para nosotros dos.

    Comencé a enamorarme de ti, niño de los ojos café y brillo de estrellas, aún sin conocerte, aún sin sentirte supe que cuando te viera sabría que eres tú, tú quien de tanto la luna me habló pues un brillo y una sonrisa como las que me fueron descritas sólo se encuentran una vez en la vida y ahora cada mañana y cada noche anhelo que sea en esta vida en la cual pueda observarte aún si fuese de lejos , verte por ahí, sonreír, hablar y aunque fuese una sola vez en la vida, ver tu rostro perdido mientras contemplas el color marino de la bella naturaleza, la noche, me refiero.

    La luna cada noche lo decía y no lo creía "lo encontrarás pronto, pues el corazón no puede sufrir toda la vida por un amor que no era suyo" y acto seguido me abrazaba y lloraba, pero esta vez no por desamor sino todo lo contrario, lloraba porque te conocía sin conocerte, te amaba y tu no sabías ni de las estrellas y aún con eso yo quería estar a tú lado, poder verte y sonreír a la vida, sin embargo, cada visita de ella, yo lo único que hacía era negar la existencia de ese alguien, de ese "amor" efímero, pues así como había llegado a mi podía irse e irse con alguien más.

    Un día ella se cansó de mis llantos o quizá pensó que sería mejor para mi y comenzó a alejarme de ti, si bien antes me hablaba de como te veías  mientras dormías, ahora sólo te mencionaba diciendo "hoy recordó ver al cielo y sonrió" y con ello comenzó a matarme pues quería saber de ti, como dormiste, si habías sonreído, si tu día fue bueno, si pronto te conocería. Quien diría que ella podía ver nuestros destinos y que sabía que tarde o temprano nos encontraríamos.

    Pero fue esa noche la que cambió todo al pie de mi ventana, pues comenzabas a andar por ahí y volteaste y todo fue como si nos conociéramos de tiempo atrás. Volteaste la vista al cielo y cambiaste las cosas del destino.

    Me sonreíste y me llamaste por mi nombre y ahí todo dentro de mi cambió, todo el amor que alguna vez juraba murió estuvo presente, estaba ahí pues tu estabas ahí y supe que era el momento, tal como me prometieron tiempo atrás, ibas a llegar, ibas a estar en el momento preciso y cuando te viera sabría que eras tú, aquí la única cuestión fue que tú me viste a mi y nos encontramos frente a frente.

    Sólo existieron dos opciones en ese momento, irme por el amor o quedarme a acompañar a la luna hasta que una de las dos pereciera por un corazón roto.

    Y sin tanto pensar salí del balcón y miré al cielo llorando su perdón pero por primera vez arriesgaría todo lo que tenía por amor pues durante mucho tiempo de solo este momento me hablaron, de esto dependería el cambiar mi vida o mi destino y "valdría la pena"  decía la luna cada noche "aún si pierdes otra cosa muy importante, lo valdrá pues será tu eterna felicidad".

    Terminé de descender por aquellas escaleras blancas y estabas ahí de pie, sonriendo y me dijiste que valdría la pena pues tiempo atrás te dijeron sobre mí, me conociste y hoy nos volvemos a encontrar. Y ese abrazo y el posterior beso jamás saldrán de mi memoria, ni la imagen de ti a la luz de la luna, nada me hará olvidarlo, ni me harán cambiar de opinión cuando me pregunten si realmente valió la pena dejar tanto atrás por alguien, jamás me arrepentiré de dejar todo por él, por ti que en algún momento leerás esto.

    Y aún si perdí a una gran amiga, si perdí la oportunidad de no volver a sufrir por amor, si perdí incluso mi vida, gané lo más valioso que fue tu amor y para mi eso vale y valdrá más que cualquier cosa en el mundo.

    Ahora, esta noche después de todo, la noche se acercó a mi, tú no te das cuentas pues estas dormido en nuestra cama, con esos edredones color vino que cubren del frío de la oscuridad. Ella se ha acercado a mi ventana para sonreír y recordarme una vez más de lo maravillosa que fue mi decisión, no sin antes suplicar que nos amemos como la primavera al sol y que luchemos contra cualquiera, pues un amor que nació como lo hizo el nuestro vale más que cualquier eclipse y que cualquier promesa bajo la lluvia.

    Que nos amemos como el primer día porque solo ella sabe cuando será el último.

    Diciendo esto se marchó y sé que ahora puedo volver a tu lado, y que puedo ser feliz pues lo tengo todo cada que sonríes por la mañana y cada que la noche nos acompaña en esas madrugadas donde todo se lleva a cabo bajo las sábanas.

    Continue Reading
    A pesar de tanto que hice, de tanto amor que di, me rompieron el corazón repetidas ocasiones, lo cual esta bien, pues sin eso jamás hubiese conocido a la persona maravillosa con quien comparto mi vida en estos momentos, sin embargo, no puedo quitarme este miedo a enamorarme, pues puede que cuando lo haga esa persona vuelva a romperme el corazón como anteriormente lo hicieron.



    Si quiero enamorarme, en el momento en el que deba hacerlo, pero quiero que sea de alguien diferente, de alguien que vea la vida con el alma y no con los sentidos, que pueda amar por lo que siente y no por lo que ve y es por eso que quizá no he podido amar más y aunque quiero hacerlo tengo tanto miedo, porque en verdad lo quiero de la manera en la cual jamás he querido a alguien más, pero tengo tanto miedo de enamorarme de sus ojos y de un día para otro dejar de verlos, enamorarme de su cabello y dejar de jugar en el, enamorarme de sus labios y un día no poder besarlos más, amar sus abrazos y no poder volver a sentirlos, amar el sonido de su voz y no volver a escucharlo más que en recuerdos hasta que poco a poco un día lo olvide; amarlo y que de la noche a la mañana todo termine, así como terminan las botellas de wisky después de una larga charla, tengo miedo de que eso suceda y que todo lo que hemos hecho y vivido pase a ser un triste recuerdo de lo que alguna vez fuimos, tengo miedo de que vulva a suceder, amar a alguien y que en una noche olvide todo ese amor que juraba tener por mi, por hoy, los sentimientos para muchos son así, efímeros, de una noche, y no importa a cuantos corazones hieran mientras ellos amen el instante, no quiero eso.
    Tengo miedo que cada palabra que diga o cada acción que lleve a acabo pueda contribuir a alejarte de mi y es que anteriormente viví con eso, todo recaía sobre mi, la culpa de los errores, las peleas era mía y no quiero vivir de nuevo eso, porque te quiero y podría perdonarte mil cosas, mil desdichas y engaños pero jamás tu desamor. Cariño odio vivir con miedo, miedo a amarte y que así como en el pasado, en el presente tu rompas mi vida junto a mi corazón.
    Continue Reading
    No sé como sucedió, sólo sucedió.

    Te vi subir por aquellas escaleras que en algún momento de la vida subimos juntos, ibas solo, vestido de negro como de costumbre, y no supe que hacer, quería cerrar los ojos, quería desaparecer, estabas ahí, como siempre, con esos hermosos ojos verdes que siempre te han distinguido entre todos en el mundo, con ese cabello tan rizado que podría cualquiera perderse en el, y es así como recordé la primera vez que te conocí y la primera vez que supe que te iba a querer toda mi vida, quizá de diferentes maneras pero lo haría.

    Te acercaste cada vez más y sonreíste, en esos momentos morí y renací en un solo instante, conocí que a pesar de haberte querido tanto ya no lo hago más, que el hecho de ver tu sonrisa ya no robaría mis suspiros o mis noches, que tus ojos ya no me envolverían de mil maneras distintas  y que por fin había superado nuestros momentos juntos.

    Te acercaste y saludé, por cortesía quizá, o porque siempre es bueno saludar, aún no lo sé, pero lo hice, y tu devolviste el saludo como si nada hubiese sucedido entre tú y yo en algún momento de la vida y estaba bien, porque estábamos tú y yo, y mi nuevo amor. No sé cual sería tu reacción interna pero al momento de ver tu llegada sentí como el corazón se me estremeció ante la incomoda situación que estaría por ocurrir. Cruzamos miradas, palabras y después caminaste, volviste a sonreír y ahí todo terminó, como si nunca en la vida nos hubiéramos conocido.

    Tú y yo, un amor que fue tan hermoso en el momento más incorrecto.

    Y tiempo después te volví a ver tomado de la mano de una joven, no sabes como me recordó esa vieja traición, esa vieja excusa de tu falta de tiempo para disfrazar tu falta de interés, vi partir una gran parte de mi vida, vi como todo lo bueno y lo malo se iban contigo y con ella, y me sentí bien porque esto quería decir que lo nuestro por fin había terminado y que estaba lista para volver a ser feliz, a dejar de sufrir noche tras noche preguntando por qué el tú y yo no funcionó si todos veían algo sincero, quizá solo fue en un momento, no lo sé y no quiero saberlo.

    Me llevo los mejores recuerdos, me llevo tu viejo amor y te deseo lo mejor, querido y viejo amor, me llevo tus palabras así como el viento se las llevo y me llevo una gran lección, deseo que ames sin medida y no te rompan el corazón como tú rompiste el mío, deseo que encuentres lo mejor así como yo lo encontré.

    Continue Reading
    Hace tiempo no veía esta escena, la noche, el cantar de los grillos, la ausencia de estrellas, el cielo llorando sus penas a nuestros ojos con el fin de que lo consolemos, lo escuchemos, lo sintamos.

    Hace tanto no me detenía a escucharla, su magnificencia, su crujir, a ver con detenimiento su fuerza y a serenarme con su calma, a oler el enervante contexto que trae su paso; destacando el olor de las flores, profundizando el de la tierra, y es que es escribir a ciegas, escribir sintiendo, escribir su llanto y sufrir su melancolía que penetra en lo más profundo del ser, con su aire tan frío que puedes sentir tus amores pasados y sufrir los futuros, todos en una sola noche.

    Hace tiempo no me detenía a sentir, a ver, a amar, como la luna ama al sol, como el cielo a la tierra y como la lluvia a tus tristezas y las ama tanto que las siente, la vive y por eso llora, tan descontroladamente que lo único que puedes hacer es llorar con ella y ayudar en este pesar de melancolía. Y a causa de ella es que he pasado mis días junto a la leña, llorando por algo que compartí a la luna pero que hasta el cielo pudo sentirlo y fue tanto el dolor que ahora me encuentro observándote y deleitándome contigo a través de mi ventana, llorando por un pasado que también aquejas.

    Es que este llanto es tan distinto, no es quieto o sereno, no es de amor o de gracia, es de sufrimiento, de separación, de abandono, de ese miedo; como el que yo siento cada vez que conozco a alguien que quiero, sea de amores o amistades, pero esta lluvia me sabe a él y a mi en un pasado incierto, con un futuro inexistente.

    Ahora me duele todo esto, me duele esta noche, este frío, esta oscuridad, me duele su olvido, su crujir, su melancolía que me recuerda a cada una de mis noches tristes. sin embargo, la diferencia de hoy es que ella es quien llora esta noche y no yo.


    Continue Reading
    Este es el segundo día sin ti.

    Había hecho una gran costumbre: cada noche a las 23:00 horas, iría directo a mi ventana a buscarte pues ya ha pasado tanto tiempo en el que a esa hora te asomas al interior a través del cristal para avisarme de tu llegada. Pero hoy no fue así.

    Hoy como cada noche llegue al balcón, abrí las grandes puertas que separan la oscuridad de mi habitación con el mundo exterior, contigo. Y me senté como de costumbre, los minutos iniciaban su trascurso como si a ellos no les importase que el día de hoy no estuvieras presente. Porque tenía la esperanza de que hoy regresaras, de que estarías ahí como acostumbrabas a hacerlo siempre, poder verte, verte tan nostálgica que te alegrarías de verme para ti.

    Hoy el cielo no dice nada, las estrellas no brillan, la atmósfera no habla, sólo escucha el pasar del viento, se escucha todo tan quieto, tan triste. Parece que nadie más se ha percatado de ello, la gente pasa y no se asombra de no verte en el cielo, cual belleza de antaño que se postra para iluminarnos la noche, no lo hacen, no te ven, no te sienten. 

    Haz permanecido ausente dos noches,  así como esta segunda carta que hoy te escribo, que le escribo a tu ausencia, la segunda noche en la que el dolor nos acongoja porque no estás aquí.
    Continue Reading
    ¿Dónde quedaron esas ganas de intentarlo nuevamente? Esa felicidad que sentíamos en un principio, esos deseos de volver a ser uno, de ser felices juntos, de amarnos...

    ¿Dónde quedaron esos planes y sueños que se compartían el uno con el otro? Las promesas que al final se las llevó el viento, esas ideas de volvernos viejos, tomados de la mano y caminando juntos por todo el mundo sonriendo a las adversidades y demostrando que tú y yo somos el uno para el otro.

    De pronto todo se volvió pequeño, tan vacío, tan lejano e imposible que la ilusiones comenzaron a desvanecerse, como tus besos que se van junto con la luna, cada noche, prometiendo una mentira de que tal vez mañana volverás por última vez.

    El amor se acabo, tan mágicamente que la paradoja es que al amor no termina, tan solo cambia, cambia tan repentino que se vuelve algo momentáneo, que cambia tan rápido de cama, de besos y finge nunca haber sucedido. Eso es amor o tú amor.

    Jamás supiste disimular ninguno de tus sentimientos, tus palabras, pues tus gestos te delatan cada vez que algo sale mal, cuando todo es el final.

    Sé que jamás ha sido tu intensión o que al menos jamás lo fue; romperme el corazón, pero sabíamos que esto fue por los dos. Pero ven y dime, esto es tan fácil que se puede dejar pasar como si jamás hubiese sucedido, ven y dime que es lo que piensas y si es que aceptas esta realidad.
    Ahora todo se ha vuelto tan vacío, tan pequeño, tan tú, tan desamor.

    - "Se acabó" - y por fin pude marcharme hacía mi destino.


    Continue Reading


    Dicen que el corazón quiere lo que no puede tener.

    Así que supongo que tu mano y la mía jamás se encontrarán, y es que a veces por más que uno trate jamás podrá ser como espera.

    Así que sólo me quedaré con el corazón en la mano un tanto roto y vacío para poder ahogar mis penas, si tan solo fueras capaz de ver todo lo que sufro ante tu ausencia, sé que reconsiderarías un poco y verías que puedo darte todo.

    Robaste mis libros, mis poemas y escritos para lograr apagar mi amor por ti. 
    Lo único que lograste fue arder en mis ojos, causando un estruendo en mi.

    Tu eres esos truenos que estremecen por las noches, aquellos que se sienten hasta en las venas, eres aquella que me hace sentir de mil manera únicamente cuando estás cerca.

    Me haces sentir morir, sin ti.

    Ya no puedo oírte gritar mi nombre de mil maneras.
    Ya no puedo sentir tu aliento en mi cuello por las mañanas.
    ¿Acaso estoy perdiendo el juicio?
    No me gusta todo esto, estar sin ti y creer que aún estas ahí.
    ¿Acaso todo este amor sólo vive en mis recuerdos?

    Un día soñé que regresabas a besarme en los labios.
    Pero regresaste a terminar con esto, conmigo.

    Ahora escucho tu voz en la oscuridad, en la luz, y cada que puedo tener una pequeña vista a tus ojos todo se ilumina, tú eres quien alumbra mis penas, pues tú eres quien tiene el arma para romper mi corazón las veces que quiera.

    Aparentemente te gusta comer mis alegrías, siempre llegas a matarme de tristezas, contaminarme con tus besos y envenenarme con eso que tanto quiero que es tu amor.


    Continue Reading
    Older
    Stories

    About me


    Autores Perdidos:

    Editorial mexicana en línea, nos enfocamos en darles la oportunidad de publicar a todo aquel que quiera cumplir su sueño de tener un libro.

    Contamos con cursos, talleres y otros elementos que ayuden a desarrollarte como escritor.

    Reseñas, recomendaciones, textos, aprendizaje y más, son algunas de las cosas que encontrarás por aquí.

    Twitter

    Follow @autoresperdidos

    ¡Síguenos!

    • facebook
    • twitter
    • youtube
    • instagram

    Nuestros Post

    Like us on Facebook

    Autores perdidos

    Lo más leído

    • En Honor de todas las: Adamas, Adamantos - D.R. José Eduardo Sánchez Padrón
    • Método 80/20 anti procrastinación
    • Actualización de Biblioteca Virtual 20.06.2020
    facebook Twitter

    Created with by BeautyTemplates

    Back to top