De un momento a otro pase de tenerlo todo a sentirme vacÃa.
Conocà a muchos hombres antes, con algunos solo crucé palabras y con otros me aventuré a formar recuerdos que mantuviéramos en común, sin embargo, jamás en la vida habÃa llorado por alguien y menos porque las cosas llegarán a su fin.
Es curioso, porque llevaba meses pensando en que a veces serÃa mejor estar separados pero cuando sucedió sentà que algo dentro de mi se destrozó, jamás voy a entender cómo de un segundo a otro todas las fuerzas y la convicción hacÃa no mostrarme débil se fue y las lágrimas querÃan brotar del gris de mis ojos...
- Llorar es para débiles - me lo repito cada vez que las lágrimas quieren brotar y hacerme ver qué algo realmente me ha dolido en el alma, y está vez no fue la excepción. Llorar es una muestra de debilidad y no estoy dispuesta a ser débil por nada y mucho menos por nadie, o eso creà hasta hace unos momentos, cuando tomé por primera vez después de meses la pluma y el papel.
Creà que tenÃa todo claro, que quizá serÃa la persona con quién podrÃa pasar toda la vida, jamás me habÃa sentido tan feliz y tan li re como me sentà con él. Compartà millones de risas, algunos enojos, momentos mágicos e incluso lágrimas cuando me encontraba destrozada y solo contaba con su compañÃa en el mundo. De hecho, en estos momentos no cuento con nadie, solo con la luna y con mis libretas donde acostumbraba a escribir textos de amor que me hacÃan feliz creyendo en qué son cosas que podrÃan suceder.
Nunca creà estar tan vulnerable como en este momento, de un segundo a otro todo terminó y ahora, después de mucho tiempo no tengo a nadie, me he quedado sola y lo peor, me he quedado sin él.
Quizá todo esto sea muy redundante, quizá todos pensamos que serÃa fácil volver a ser uno y ya no compartir la vida con alguien más pero está es la primera vez desde los 16 que me encuentro sola, sin nadie esperando por la oportunidad, y tengo miedo de comenzar a conocerme.
QuerÃa escribir esto para desahogarme y volver a abrir esos sobres con las miles de cartas que le hice al amor de mi vida, mientras platicaba con la luna, ella en el cielo y yo sentada en quien sabe que parte de mi habitación deseando conocer a la persona con la que pasarÃa el resto de mi vida, pero creo que es momento de dejar de buscarla y comenzar a buscarme, a saber que cosas me gustan, a saber que cosas pienso de cada situación, a volver a bailar en la habitación y levantarme cada mañana a meditar y preparar desayunos chidos para todos en mi casa, necesito saber quién soy y que es lo que quiero, a quien quiero y por qué, me hace falta tiempo para mÃ, para volver a escuchar musica, recuperar el tiempo perdido y sobretodo a convivir con quién soy o con quién fui porque a estas alturas de mi vida no sé ni qué significan mis sueños.
Dejé por mucho tiempo que mi vida estuviera acompañada de alguien y realmente no me importaba cuando se terminaba su compañÃa, siempre habÃa alguien más dispuesto a acompañarme, sin embargo, está vez es diferente y estoy dispuesta a acompañarme, sola, porque ahora que sé lo que duele el desamor no quiero pasar por eso nuevamente.
Me encantarÃa que estuvieras leyendo esta carta, que sepas que te extraño cada noche, extraño tu risa, tus besos, tus abrazos y dormir calientitos, pero también quiero que sepas que te amo, porque es algo que dentro de poco no va a cambiar.
En fin, esta carta creo que tiene miles de divagaciones, ideas revueltas y algunas lágrimas que corren la tinta de la hoja pero ahà está el sentimiento que tenÃa que descargar para poder seguir. Jamás habÃa llorado por alguien y después llegaste a mi vida e hiciste que todo lo que habÃa aprendido se fuera a la basura y me hiciste sentir cosas que creà que no existirÃan para mà y te agradezco por eso.
Ahora solo queda escribirle a la luna cada noche, esperando encontrarme y si es posible volver a encontrarte en un futuro.






