Pages

  • Contacto
  • Home
  • Biblioteca Virtual
  • Scatha Store
facebook twitter youtube

Autores Perdidos

    • Home
    • Annette Alizée Blog
    • ScathaStore
    • Audiolibros
    En algún momento te preguntaste cuando tus libros dejarían de tener dedicatorias bonitas, dónde alguien te recordaba que le bastaba con tan solo ver tu sonrisa para sentirse tan bien con la vida...

    Hace poco comencé a hurgar en esa caja de cosas viejas que guardo debajo de la cama, dónde se encuentran los bonitos recuerdos; fotos, boletos del cine, cartas pequeñas y mensajitos que nos escribíamos en pequeños post it's, están también los moñitos de los regalos que me diste y un sin fin de sentimientos que emanan en mi en estos momentos pero sobre todo en esta caja se encuentran las copias de esas pequeñas dedicatorias que anotadas en cada uno de los libros que me regalaste.



    Y aún llevo conmigo en foto, la mejor de todas, la que con tan solo mirar de reojo sé que provenía desde tu corazón, dónde decías que te encantaría pasar una vida conmigo pero que el destino juega sucio y quizá en algún momento debíamos separarnos y cada quien ver hacia adelante con lo que teníamos el uno del otro.
    También tengo ese pequeño atrapasueños porque incluso varias veces soñamos con una vida al lado del otro, una vida donde todo era felicidad mientras estuviéramos tomados de la mano; en el parque, la avenida, el mundo en general.

    Tu elegiste el color del forro de la cajita, es azul porque recuerdo que es tu color favorito y a mi me encantaba ver tu sonrisa al verla porque decías que era tan importante para ti el que estuviera representada del color que te encanta y a mi me encantaba que supieras que te amé como a nadie en el mundo y como jamás en el mundo alguien más podrá amarte.

    Este pequeño libro rosa que venía envuelto en un papel morado, con la dedicatoria más hermosa, aquel en el que incluso te disculpaste por no tener una buena letra, que realmente no importó nunca, ese pequeño libro hoy está frente a mi y nuevamente no sé si será buena idea tomarlo y volver a revivir aquellos momentos en los cuales las cartas de amor y los paseos románticos por las noches caminando bajo la luz de la luna eran el significado más puro del amor más lindo que podrá existir.

    Estoy nerviosa, mis manos comienzan a temblar, el libro cada vez está más cerca, en mi mente cruzan tantos recuerdos y aquella ocasión en el que me detuviste al caminar, me hiciste cerrar los ojos, me diste un delicado beso y  de pronto sentí algo en la mano, envuelto en papel rugoso, abrí los ojos, era aquel libro que tanto esperé por mucho tiempo, el que vimos en el anaquel más alto de toda la librería y me le quedaba viendo fijamente porque sabía que nunca lo alcanzaría e hiciste como si hubieras ignorado todo eso... ¿Cómo supiste que quería ese libro? - Siempre sé lo que quieres - fue tu respuesta, y ese día lo demostraste con tan solo un simple momento hiciste que algo se quedará en mi mente y en mi alma para toda la vida y ahora en esta pequeña cajita que ambos armamos y espero que aún tengas la tuya, con aquellos recuerdos, fotos, llaveros y collares, con todo lo que representaba este amor.

    Y aún sin tomar el libro, sé que quizá lo que necesito en la vida es leer por última vez esa dedicatoria tan tuya, tan nuestra, esa que ya me sé de memoria, esa dónde juraste que la forma en que me amabas era de manera infinita y que era yo el amor de tu vida, quizá necesito leer una vez más aquella carta escrita en la primer página del libro más inesperado y que de amor trágico trata.

    Tomar el libro entre mis manos se siente extraño, una ausencia, una soledad inigualable, probablemente es porque a ratos te extraño o nomás cuando me asomo a este pequeño rincón de nostalgias... El libro se quedará un tiempo más aquí, seguirá en la oscuridad, aún no es momento de recitar tus palabras que viven ya en mi mente, aún quiero tener la incertidumbre de si en el momento en que lea todo ese pequeño poema, te acordarás de mi.
    Continue Reading
    Extraño nuestras platicas, esos momentos en los que acordabamos vernos en la fuente de la plaza más bonita de la ciudad a más 11:00 de la mañana, extraño ponerme nerviosa y llevar el vestido más bonito que tuviera para que tan solo en una oportunidad te pudieras fijar en mi más que como tú amiga. Me encantaba verte cuando caminaba hacía a ti y sonreías como si fuera la única persona con la que quisieras pasar la vida, me encantaba verte sentado mirando el cielo azul que resaltaba gracias al viento gélido de los días de invierno y que se suavizaban un poco por el sol de la mañana y el deslumbrante calor de un sentimiento escondido que era mutuo en todo momento pero que perduran en nuestros corazones.



    Extraño esas llegadas temprano, ver el paso del sol en las mañanas sentados en una mesa hablando de la vida, de tus gustos, opiniones, sueños y fantasías, y que me platicaras del libro que acababas de leer y que viste una nueva película que posiblemente me encantaría. Extraño nuestros planes improvisados de la noche anterior para buscar un pretexto de poder vernos aunque fueran cinco minutos y compartir interminables risas y desear abrazarnos un largo rato aún sin ser nada pero siendo todo a la par, y quisiera volver a sentarme en esa mesita que a mitad del día era iluminada a medias por el sol y la otra cuidaba tan cautelosamente la pequeña proporción de sombra que buscábamos y nos unía un poco más, poder verte al verme y comprender esa mirada en la que expresabas amor y ganas de estar conmigo aunque sea solo cinco minutos a lo largo de este camino tan majestuoso llamado vida... Y me encantaba verte y tener esas ganas tan inmensas de abrazarte y darte ese primer beso que jamás podría a ver sido más perfecto, sentirte cerca y poder tomar tu mano no solo para cruzar las calles y tener que soltarla al instante por miedo a que creyeras que podría arruinar nuestra amistad con un sentimiento.
    Extraño esas mañanas a las 11:00 horas donde quedábamos de vernos sentados en una banquita del centro, viendo palomas comer y caminar por el pequeño apartamento de concreto que quedaba cerca del lugar, y caminar por los frepos que unen la ciudad antigua, extraño tanto esas pequeñas sorpresas que tenías conmigo por las mañanas y los mensajes de buenas noches antes de dormir, el tomar un café y tomarnos de la mano mientras nos veíamos a los ojos y decíamos lo mucho que nos amábamos sin hablar, y las constantes risas sin sentido que decían alocadamente que queríamos estar cerca.

    Extraño esos momentos donde caminábamos horas por la ciudad conociéndonos, escuchando canciones indirectamente dedicadas y decías escuchar una nueva y compartíamos los audífonos mientras observábamos la ciudad y sus contextos, mientras unas hablaban de confesiones y otras de amor, y competimos por encontrar la canción más bonita que nos recordara a ambos, siempre ganabas pero se sentía bien, bien saber que alguien buscaba una razón pequeña para compartir contigo el mejor instante, la mejor sonrisa, y que con pequeñas flores hiladas se encargaba de enamorarme porque sabía que en un promedio de mujeres era un poco diferente, extraño que te interesarán mis poemas, mis textos a la luna y que te encantará cuando decía ser una con la naturaleza, pero extraño más tus ademanes, tus manías y tus palabras inventadas para que me riera antes de entrar al trabajo, extraño poder tomar tu mano al final del día y decirte que te amo y ver esa sonrisa que tanto me ha enamorado a lo largo del tiempo.

    Extraño tanto al hombre que soñaba con algún día recorrer a pie todo aquel lugar donde pudiéramos ver el amanecer, al que le encantaba leer y el café por las mañanas, al que le gustaba tomar mi mano y se ponía nervioso, al que sonreía con solo leer un pequeño fragmento de esto que llamo poesía de amor.

    Pero supongo que al pasar los días las risas sin sentido se acaban, el amor cambia y todo queda como un recuerdo nostálgico que ataca la mente en cada momento en el que te encuentras lejos y me hace preguntar si haz cambiado o si fue una falsa imagen para llegar al corazón más roto que el universo trató de unir en algún momento...
    Continue Reading
    Older
    Stories

    About me


    Autores Perdidos:

    Editorial mexicana en línea, nos enfocamos en darles la oportunidad de publicar a todo aquel que quiera cumplir su sueño de tener un libro.

    Contamos con cursos, talleres y otros elementos que ayuden a desarrollarte como escritor.

    Reseñas, recomendaciones, textos, aprendizaje y más, son algunas de las cosas que encontrarás por aquí.

    Twitter

    Follow @autoresperdidos

    ¡Síguenos!

    • facebook
    • twitter
    • youtube
    • instagram

    Nuestros Post

    Like us on Facebook

    Autores perdidos

    Lo más leído

    • En Honor de todas las: Adamas, Adamantos - D.R. José Eduardo Sánchez Padrón
    • Método 80/20 anti procrastinación
    • Actualización de Biblioteca Virtual 20.06.2020
    facebook Twitter

    Created with by BeautyTemplates

    Back to top