Llegó la lluvia nuevamente, pero está se sentÃa tan triste, tan diferente, se sentÃa frÃa como aquel dÃa en que por última vez nos vimos para simplemente decirnos adiós y ahora cada que la melancolÃa vuelve a mi, viene acompañada de una severa capa de lágrimas que ruedan por mis mejillas y me hacen recordar que siempre vas a doler, como dolerá nuestra historia a la lluvia, a la luna, a mi alma.
Recuerdo aquellas noches juntos en la cama cuando hablábamos de cómo habÃa estado nuestro dÃa y de lo bien que se sentÃa estar juntos, y me prometiste miles de veces que te quedarÃas a mi lado y que verÃamos danzar las hojas en verano y caminariamos sobre la nieve todos los inviernos, que recuerdos tan llenos de promesas que aún sigo ingenuamente esperando a que vuelvas y las cumplas.
Estoy aquÃ, como de costumbre, bajo mi ventana, bajo la sombra de la noche que me dice que ya no debo esperarte ni llorar a tu memoria, estoy aquÃ, viendo pasar ese pequeño y angosto rÃo que recubre las calles y se lleva todo a su paso, y me gustarÃa que se encargara de llevar mi dolor con él y por una vez después de tanto tiempo poder sonreÃr, sentir que estar sin ti me hace bien... Pero las cosas no son asÃ, desde que te fuiste sonriendo y juraste volver, te he esperado justo donde me dijiste que te encontrarÃa nuevamente, sigo aquà como un niño esperando a que la vida lo sorprenda, y la única diferencia es que a pesar de haber vivido tanto contigo sé que no regresarás pero mi mente no quiere creerlo, me dice que siga observando pues en algún momento llegarás empapada con esos ojos color ámbar y tu sonrisa que me roba el sueño, que me roba la calma y la lluvia desatada por fin tendrá la calma que tanto quiere y cesará pues mis lágrimas también lo harán.
Y aquà sigo, abrazando esa foto donde tú y yo nos dábamos nuestro primer beso, dónde juramos una vida complementandonos, y volteo y lo único que encuentro es el mismo triste escenario que me golpea desde aquella triste noche de verano, cómo esta noche y como las siguientes vidas. Pero quiero pensar que todo esto es pasajero y que en algún momento cuando la lluvia deje de soñar, llegarás a mi lado pues siento que ahora lo único que buscas es cubrirte de la tormenta y ver cómo poder escapar de ella y volver a mÃ, o quizá deberÃa de ser yo quien vaya a rescatarte de esta noche, de estas falsas ilusiones y traerte de nuevo conmigo, a la vida, al amor y asà podamos volver a ser felices.
