Jamás quise mirar a la luna y ver tu rostro en ella.
Jamás quise perderme en tus brazos cada que estos rodeaban mi cintura.
Jamás quise mirarte a los ojos porque se que desde ese momento no habrÃa marcha atrás y estarÃa dispuesta a estar junto a ti el resto de mis dÃas.
Y hoy me encuentro aquÃ, escribiendo paginas vacÃas de un amor no verdadero, de un juego de sentimientos que se cada dÃa desaparecen de tu lado pero inundan mi corazón.
Jamás quise enamorarme desde la primera vez que rompieron mi corazón.
Jamás quise caer en tus besos que ahora necesito para poder sentirme en vida, sentirme bien.
Como cada dÃa lamento tu ausencia, también lamento el amarte de sobremanera.
Jamás fui capaz de ver la vida, de ver los árboles, de sentir la briza del viento, no pude apreciar las flores y su pequeño danzar con aquel vendaval que arrecÃa cada mañana cuando el sol comienza a alumbrar, no era capaz de leer un buen libro sin encontrarme en completa soledad y hoy no soy capaz de vivir sin pensar en ti.
El amor te enseña ha ser fuerte, a experimentar cosas nuevas, a apreciar la vida, a tener conciencia.
El amor te enseña a vivir y a no olvidar.
Hoy por hoy sigo aquÃ, escribiendo sobre un amor vacÃo que lo único que logró fue romperme el corazón en dos y a pesar de eso amarlo como en el comienzo.
Jamás quise perderme en tus brazos cada que estos rodeaban mi cintura.
Jamás quise mirarte a los ojos porque se que desde ese momento no habrÃa marcha atrás y estarÃa dispuesta a estar junto a ti el resto de mis dÃas.
Y hoy me encuentro aquÃ, escribiendo paginas vacÃas de un amor no verdadero, de un juego de sentimientos que se cada dÃa desaparecen de tu lado pero inundan mi corazón.
Jamás quise enamorarme desde la primera vez que rompieron mi corazón.
Jamás quise caer en tus besos que ahora necesito para poder sentirme en vida, sentirme bien.
Como cada dÃa lamento tu ausencia, también lamento el amarte de sobremanera.
Jamás fui capaz de ver la vida, de ver los árboles, de sentir la briza del viento, no pude apreciar las flores y su pequeño danzar con aquel vendaval que arrecÃa cada mañana cuando el sol comienza a alumbrar, no era capaz de leer un buen libro sin encontrarme en completa soledad y hoy no soy capaz de vivir sin pensar en ti.
El amor te enseña ha ser fuerte, a experimentar cosas nuevas, a apreciar la vida, a tener conciencia.
El amor te enseña a vivir y a no olvidar.
Hoy por hoy sigo aquÃ, escribiendo sobre un amor vacÃo que lo único que logró fue romperme el corazón en dos y a pesar de eso amarlo como en el comienzo.
